Marcha suave en el sitio
De pie, alterna las rodillas durante 60 segundos. Mantén el tronco erguido y mueve los brazos con naturalidad.
Una rutina sencilla y de bajo impacto para mantener el movimiento, mejorar la flexibilidad y empezar el día con más confianza después de los 50.
Ver la rutinaHaz cada ejercicio sin rebotes y detente si aparece un dolor agudo. Puedes usar una silla para tener apoyo.
De pie, alterna las rodillas durante 60 segundos. Mantén el tronco erguido y mueve los brazos con naturalidad.
Eleva los hombros, llévalos hacia atrás y bájalos lentamente. Repite 10 veces en cada dirección.
Sentado en una silla, estira una pierna hasta dejarla paralela al suelo. Mantén 3 segundos y cambia de lado.
Con los pies apoyados, levanta la punta de los pies y después los talones. Haz 15 repeticiones controladas.
Apoya las manos en una mesa firme, lleva la cadera ligeramente hacia atrás y respira durante 20 segundos.
Empieza con movimientos pequeños y aumenta el tiempo poco a poco. Si tienes una lesión, una enfermedad crónica o dolor persistente, consulta con un profesional de la salud antes de iniciar una rutina.